¿Jugamos?
¿Jugamos a ser sinceros? ¿A escribir tu nombre en la arena y aprender a decirte a la cara un te quiero? Juguemos a hacerte daño, a maltratarte con la verdad, a caminar entre palabras que nunca te quise mostrar. Vamos a aprender a reaccionar, a que te duela que te ame y que a mi me duela que tu no me ames a mí. Te enseñaré a tener miedo, a querer perderme de vista por un momento porque no crees que te pueda estar diciendo todo esto. Yo jugaré a mejorar, a ser peor persona contigo y ajustarme asi a los que juegan conmigo.
Voy a dejar que te mientas, que cometas errores mientras te das cuenta que entre tantos amores ninguno despierta aquello que siempre deseaste cerca. Yo anhelaré tus besos de fresa, tus manos delgadas sobre mi cabeza, tu piel salvada de grandes cadenas sobre mi almohada, pero aun asi te diré y jugando a ser sincera recapacitaré, que hacerte daño será mi mérito, ser egoista mi propio veneno, y es que no te quiero. Pero, ¿porqué no jugamos a ser sinceros y te digo de una vez lo que prefiero?
¿Porqué tientas mi deseo inhato y dejas que me crea que no ves en mis ojos respuesta a tu trato? Si se que de ojos lengua hago y ves que cada momento a tu lado llena de luz mis destellos dorados. No entiendo tu poco recato al verme estar a tu lado, no entiendo que no sientas eso, eso que espero que sientas. Y tacháronme de egoista por no sentir yo por ti en la vida, lo que a ti te pido en un solo día. Pero nadie comprende el sufrir de unas palabras sinceras que buscan amor ajeno primero para más tarde aprender a amar sin quimeras y sin miedos.
Loading comments
Please wait



