El perdedor sin guerra
El amor no siempre es correspondido, comprensible o razonable, pero de lo que sí puedo estar segura es de que existe.
No siempre el despechado que ama lo hace sin tener oportunidad; pues, no siempre el que rechaza lo hace porque no pueda amar.
Es algo complejo, complicado. Es vincular tu vida con alguien a quién podrás dañar, a quién amarás o a quien nunca querrás.
El amor es un café muy caliente, por lo que, hay que tener siempre en cuenta, no tomarlo de golpe y sin prudencia. Cierto es que el amor es imprudente y no entiende de cobardes cuando de amar se trata, pero dale tu corazón a quien deseas, a quien anhelas, con él que sueñas cada noche y no a quien debes, ya que, nunca fue mayor problema intentar sacar un clavo del corazón sin tener anestesia puesta. No necesito consejos que no sigo, necesito respuestas a un amor desesperado.
No te puedo prometer un beso, pero si puedo jurarte necesidad, amor, pureza. ¿Me quieres? Llévame, corre. Dime "Valgo la pena, estoy aquí y he decidido luchar por ti". No te pido amor eterno, sino que entiendas que el amor, por más bonito que suene, necesita mucho más que amar para salir adelante.
No necesito, nadie necesita saber que vale la pena, necesito que me lo hagas sentir y, mi amor, si eres capaz de sacar tu espada y no rendirte hasta el final, no te prometo mi vida, pero si mi corazón.
Nadie habló de amor sin decir la palabra deseo, pero eso querido, sobra en mi mirada para tener que nombrarlo. No enfebrezcas mis labios si de ellos no vas a crear más que envidias y arenas. No me cuentes historias de amor, besa el tiempo, olvida el silencio y hazla realidad.
Loading comments
Please wait



