Intentar dar un paso y que alguien grite:
"Acuérdate que dos pasos más atrás fuiste dueña de malos actos, tomaste malas decisiones, lloraste y amaste. Recuerda que no quiero que puedas desprenderte de mi huella jamás. No te dejaré en paz. Llorarás cien veces por mi nombre mientras amas a los demás y reiré orgullosa porque sabes que nada nunca me gustó tanto que ser especial. Y cuando creas olvidarte de mí y ya no quieras mirar nuestra foto, te llamaré, y me quedaré callada y tu corazón volverá a latir, deprisa, un tum-tum acelerado que sin darte cuenta vuelves a tener por mí, y, por casualidad, PUM, tu conciencia te trae mi nombre. Me excita tu voz desconcertada diciendo "¿Hola?" preguntándose si quizás es un caprichoso gusto del destino que eso este pasando y que justo yo pase por tu mente y sientas miedo. El miedo a mi cercanía te supera. Amas verme reír, no mientas. Amo hacerte sufrir, que me pongas esa mirada dura creyendo que me puedes engañar a mí. Que sea, también yo, tan ingenua de pensar que crees las palabras que salen de aquí. Quieres olvidarme, lo noto, mi presencia te daña, te duele porque te gusta, te encanta el recuerdo, mi pelo te envuelve, siempre lo hizo.
Ama. No dejes de amar, que yo amaré, pero sin dejarte de torturar. Date cuenta, eres mi juego, la adrenalina que corre por mis venas. Tú, mi jugadora. Eres como esa gallinita ciega que mira por debajo de la venda y aun sabiendo le encanta, le excita, le pone, le seduce que corra y vuelva a ella, que le toque un hombre y que de la vuelta"
Entonces, das otro, y te das cuenta de que el camino no tiene fin. Me vuelve loca lo indefinido. Entonces, ves que lo que te grita el pasado, te gritó tu 4º paso cuando estabas en ese 2º más atrás y, que por más que cambien las cosas nunca sabré cual será nuestro final. Es como esas películas que me anestesian a mirar, que me emocionan y cuando pienso un posible final me doy cuenta de que algo que ha pasado por mi vista es impredecible a mis propios ojos. El orgullo le pega a la película, pero, date cuenta, la televisión es solo el medio. El actor ya hizo su final. Quedarte mirándolo o ir al rodaje, todo depende del paso que quieras dar.
Que sexy es poder mirar, no ver nada e imaginar. Daña el alma lo que los ojos desean y el corazón amó. El recuerdo mata, la libertad nunca existió.