- ☮&❤ -

Contrato de privacidad

Contrato Coloriuris Y registro de propiedad intelectual de cada uno de los textos en Safe Creative.
Showing posts 2010
(View all posts)

Pasatiempos del alma innecesarios

 

"Cada persona es un mundo" como dice Pirandello, y en el mundo hay guerras, desgraciadamente. ¿Las qué más abaten? Las Mundiales. Pero, más tarde, te das cuenta de que sin ellas no hubiésemos salido de la crisis o no se hubiesen tomado decisiones estrictas que ayudaron. Igual es la vida, cuando hay guerras puedes soportarlas, pero cuando una guerra mundial abate todo de ti, todo tu mundo, solo ves un océano de oscuridades. Luego, al darte cuenta de que la crisis de emociones, de vivencias, de amor... se ha ido, y todo aquello que causaba pequeñas guerras ha desaparecido dejando a su paso recuerdos que las armas destruyen, sonríes.

En la vida, las guerras mundiales son buenas, te hacen pensar extremadamente y te llevan a darte cuenta de la propia verdad, a eliminar armas muertas que pesaban y hacían sangre.

Y al aclarar el alba, ves un mundo vacío que se puede llenar de cosas maravillosas y no negras como ocurría y, que las personas que te apoyaron a seguir adelante siguen en tu frente, defendiéndote del más mínimo cobarde insolente que se digne a atacarte. Al fin y al cabo, que más da.

Ojala fuese más fácil. Tener desde el principio gente que valga la pena. Pero a veces hace falta perder el tiempo con otras, mientras el verdadero amigo está llegando a buscarte.

Toda guerra empieza por un juego. Un juego que se hace doloroso e innecesario. Yo, hoy, he aprendido a no jugar, porque es el principio y, solo debe jugar quien encuentre un contrincante limpio y sincero para poder convertir ese juego en una vida, una historia.

 

 

 

Luna y Sol

 

Hoy la luna, llena y serena,

Cual diamante que no sabe su valor,

Tiende los brazos a la distancia,

Dejando que los dos contemplemos el mismo cielo

Con una misma razón, una atrayente inspiración.

 

Suspira pequeña amapola roja,

Tu turno llegará cuando el sol de la cara

E ilumine tus pestañas.

Tú, mientras, socórreme a mí,

Tráeme nubes rosas que llenen de pecado mi tormentoso cuerpo,

Haciéndome olvidar bajo tu casa el color de las estrellas.

Recoge de tu suelo el cantar de mis hazañas

Y riega con ellas la alegría de quien ama.

 

Mañana, el sol envolverá mi cara,

Y mi amapola estará radiante y decorada

Ya que en mi campo las nubes

Bajaron del cielo para hacerme un regalo,

Un suscitante milagro.

 

Yo, búho.

 

En el clímax de mi inconsciencia,

Llegando a pensar en huir,

Sintiendo el corazón a mil y con barriles de alcohol que saben a mentira,

Está el mundo, y con él la paciencia y el fulgor de la vida,

Esperando impaciente, contemplando mi esquina.

 

Más tarde, mas no se cuanto, más tarde

Llegó la pasión, la desilusión, la inocencia abierta y

El mirar de un búho a plena luz del día,

Como si fuera yo misma en un estado paranoico de engaño mutuo,

Desencajando mi propia vida solo para ver la luz del sol.

 

Miro, casi ciega, como algo tan brillante puede apagar mis perlas,

Volverme débil, y comparo.

Pobre inteligencia que no se guía de recuerdos pasados,

Que elige piedras y las toma como amigas,

Que no siente que el corazón también ha cegado por cosas

Más hermosas y menos debidas.

 

Dulce Pompeya, envíame tu volcán,

Quiero un desastre natural en mi reminiscencia, de esa,

Tú forma colosal.

 

Él, yo, mi mundo.

Miré hacia atrás y vi tus labios, una nube caer y yo el cielo tocar.

Vi mis manos entre pendientes esperando el momento para caer sin parar, sin cesar en un solo viento.

Corrí mirando el pasado, sin querer ver nada más que una mirada de amor, algo que me devolviese el alma con un solo suspiro, una sonrisa entrelazada entre sonetos.

Quise, o quizá, no quise ver nada de lo que esperaba, era tanto y al fin y al cabo no era nada.

Sólo él sabe lo que quiero, lo que deseo, temo y rodeo de ilusiones. Querido, tú que nunca me quisiste dar problemas, ahora amárgame la vida con la verdad, o a lo mejor no, o quizá lo necesito ya, rápido, sin dolor.

Hazlo ahora, no lo hagas, o quizá avisa y pregunta antes de llegar, no sé, solo déjame vivir con mi paz, pero con mis lucidos pensamientos.

Actúa cuando quieras. De parte de Miedo, que hasta dentro de mucho no te espero.

Bah, subconsciente, hazlo como lo has hecho siempre.


ATT: Yo. Tú mismo.

 

Los capítulos de mi propio cuento

 

Pasar las páginas de un libro, como si de la propia vida se tratara es tan fascinante como recurrente, en cierto modo.

Sentir la necesidad de saber siempre más de lo que ya sabemos, llegar a donde aun no hemos llegado y recordar cada error del pasado.

Es todo como un continuo cuento. Como esa historia de la que quieres saber el final pero sin que el protagonista deje de existir.

Donde, si vuelves al pasado, solo cometerás los mismos errores una y otra vez y si intentas adelantar tus pasos nada encajará ya que te encontrarás perdido entre todo eso.

Y crees saber el final por un momento y te sorprende una nueva parte, un capítulo que cambia la historia por completo, el fin de este cuento.

Entonces vuelves al punto de partida, sabiendo todo lo pasado, y perdido en lo que viene próximo después del muro. El muro del presente, el que sorprende con cada párrafo, cada imagen o cada locución inesperada.

La portada de nuestra propia historia particular tiene un título, nuestro nombre y apellido, y una imagen, la que nosotros queremos dar, la que nos hace nosotros mismos, especiales y concretamente particulares en todos y cada uno de sus detalles.

Que tu tapa sea dura, blanda, de cartón o cuero, solo depende de ti, de lo que cueste llegar a tu cuento.

Saber contar tu historia, darla a conocer, es aumentar tus paginas sin fin. Cada persona es una página nueva o quizá el cambio de todo lo que queda. Porque nuestro libro está escrito, pero continua con pluma en nube, cada noche, en sueños, telandose.

 

Mundos eternos


Hojas tan recicladas como mi amor, reciben a bandadas las descargas sin razón de esta cabeza atorada por tanta desolación.

Piensas que nadie te para, que giras con el mundo, que tienes un motivo por el que no pedir tu retiro.

Llegas a una casa vacía, sin un corazón que te arrope en las peores noches de tu vida, con ojos fríos que ruegan ayuda para pasar tantos desafíos. Cierras los tuyos buscando respuestas, te acurrucas en un sofá que no tiene ninguna de ellas.

Entonces llega el final. El principio de un final sin fríos ni calientes. El mundo gira y tú ni siquiera te mueves para ver hacia donde se ha ido. No ves razón de movimiento, no entiendes porque él sigue. Si creías que te lo comías, ¿por qué ahora estas en la caída?

No toleras la inmadurez pero te sientes como un niño pequeño. Necesitas que quien te rogó ayuda se acerque a tu oído y te haga sentir como vuelves a la cordura que habías perdido.

Despiertas una mañana, miras y quieres vomitar cada recuerdo, devolver los sufrimientos y vivir sin rencores, con los mismos movimientos. Los del mundo en mi búsqueda de silencio.

Nada vuelve a ser lo mismo. Sientes el corazón solamente porque duele tenerlo. Todo ayuda a morir, nada invita a seguir. Abandonar es lo más fácil, recordar lo menos aconsejable... y aunque dejar pasar sea lo más cobarde, es mi camino. El que algún día abandonaré para irme al más recomendable. A ese que ni siquiera yo, de los dos, podría hacerme cargo en este viaje.

 

El principio del fin es imparable.

 

Principio de sueño y realidad

Darle vueltas a lo imposible, y pensar. Pensar y distorsionar la realidad. Agonizar de tristeza y pelear con valentía por guardar lo que vino a nosotros un día.


¿Por qué buscamos algo más? Ir más allá de la propia y personalizada perfección de cada una de nuestras vidas es insultar a nuestra propia autoestima.


Creer que todo nos puede ir mejor quita valor a nuestro verdadero camino en este cine de acción.


Dejar de cometer errores con lo que realmente hemos obtenido en estos años, es la verdadera finalidad para quitar nuestro propio complejo de inferioridad.


Sueña, pero no exijas. Vive, pero en el presente. Piensa, pero en lo que tienes. Desea, pero sonríe, porque al no tenerlo lo valoras tanto como deberías hacerlo con lo que a tu lado, en silencio, espera un pequeño Te Quiero.

Miedo al cambio.

Todo cambia. Constantemente. Los corazones vuelcan y los mares calman. La sal te endulza y el azúcar te agria. Solo lo que has vivido deja de sorprenderte y es tan poco...


Los sentimientos varían y el amor no para, da vueltas y vueltas sin rumbo en el aire. El rencor se apiada de los débiles, y los más fuertes tienen miedo a la venganza. Y el mundo gira y gira sin cambiar la balanza.


Quiero jugar a ser presa del miedo. Sentir tus besos y preguntarme porque lo has hecho. Pensar en otro y dejarlo pasar, porque al fin y al cabo todo cambia sin parar. Y no arrepentirme, porque verdaderamente quiero, que mas da lo que piense mi cabeza en ese momento, las vueltas que le dé a lo que quiero o no quiero, si deseo eso.


Condicionarte por amor. Tener miedo a lo nuevo. Nunca dijiste que sintieras nada, ¿qué miedo tienes a dejar de hacerlo?, ¿a qué temes para empezar de nuevo? Lo siento, no quiero, quizá no puedo, me niego. No se distinguir lo que me hace feliz, soy pequeña, y es cierto, estoy aterrada ante todo esto.

Rosa disecada

 

Abrí el cajón de sentimientos revueltos al lado de un colchón que desbordaba pasión, saqué 4 letras al viento que se unieron para formar amor y dejé que la ventana secara y tatuara a ellas en mi corazón.

Me tumbé a pensar en las olas del mar, en los besos del aire y en las rosas que nunca me entregaste. Escribí en un libro tu nombre y aquellas palabras bonitas que conmigo no gastaste.

Guardé en tu página la rosa que nunca mandaste, la que decidí enviar un día para que tu corazón guardase. La dejé secar junto al alba mientras me arrepentía de no haber entregado mi alma.

Jamás viste en tu casa la rosa, jamás la entregué por miedo a tantas cosas...

Disecó en mi libro al igual que mis ansias, se quedó sin forma al igual que mis ganas.

Se volvió oscura como mi alma y lloré sus pétalos con sangre de las espinas clavadas.

Recordé en silencio, mientras mis ojos me delataban, que nunca nadie miró tus ojos como yo los miraba mientras me clavabas todas esas espinas rosa abandonada.

Cerré el libro de recuerdos, guardé en él el amor y los miedos, cerré el cajón de sentimientos, seguí pensando en silencio...

 

¿Jugamos?


¿Jugamos a ser sinceros? ¿A escribir tu nombre en la arena y aprender a decirte a la cara un te quiero? Juguemos a hacerte daño, a maltratarte con la verdad, a caminar entre palabras que nunca te quise mostrar. Vamos a aprender a reaccionar, a que te duela que te ame y que a mi me duela que tu no me ames a mí. Te enseñaré a tener miedo, a querer perderme de vista por un momento porque no crees que te pueda estar diciendo todo esto. Yo jugaré a mejorar,  a ser peor persona contigo y ajustarme asi a los que juegan conmigo.

Voy a dejar que te mientas, que cometas errores mientras te das cuenta que entre tantos amores ninguno despierta aquello que siempre deseaste cerca. Yo anhelaré tus besos de fresa, tus manos delgadas sobre mi cabeza, tu piel salvada de grandes cadenas sobre mi almohada, pero aun asi te diré y jugando a ser sincera recapacitaré, que hacerte daño será mi mérito, ser egoista mi propio veneno, y es que no te quiero. Pero, ¿porqué no jugamos a ser sinceros y te digo de una vez lo que prefiero?

¿Porqué tientas mi deseo inhato y dejas que me crea que no ves en mis ojos respuesta a tu trato? Si se que de ojos lengua hago y ves que cada momento a tu lado llena de luz mis destellos dorados. No entiendo tu poco recato al verme estar a tu lado, no entiendo que no sientas eso, eso que espero que sientas. Y tacháronme de egoista por no sentir yo por ti en la vida, lo que a ti te pido en un solo día. Pero nadie comprende el sufrir de unas palabras sinceras que buscan amor ajeno primero para más tarde aprender a amar sin quimeras y sin miedos.

 

Mariposa en distancia

Esa mariposa es similar a ti, su vuelo mágico me recuerda a tu cuerpo caminando entre calles oscuras. Me rodea, me vuela en círculos una y otra vez sin parar, y cuando me doy cuenta de que está ahí mis ojos no pueden parar de admirarla. Se posa en mi dedo un segundo y vuelve a emprender su vuelo. Me recuerda a ti envolviendome con tus palabras hasta que me doy cuenta de que lo haces y al mirarte a los ojos ya no puedo despegarme de ellos. Te centras en mí durante un segundo, tu cuerpo me roza y me hace sentirme tán mágica como tú con tus alas, pero luego sigues tu vuelo rápida y sin rumbo, como cualquier mariposa.

Y vuela y vuela, mírala a lo lejos, como tú. Alguién intenta quitarle el polvo de sus alas para que deje de volar, alguien intenta herirte hasta quitar tu ilusión y tu magia. No lo permitiré, voy corriendo y la aparto del peligro, no dejaré que nadie te hiera.

Como la mariposa no mirarás atrás para ver quién le ayudo a seguir, seguirá su camino.

¿Y tú? Tú harás lo mismo.

 

 

HOY

Y hoy tengo ganas de escribir, ganas de llorar, de hundir el suelo con pólvora y reir de felicidad al no ver la multitud y su forma.

Hoy tengo ganas de enfadarme, de aprender a odiar, de olvidar reir y  hacer feliz a quien menos lo merece. Hoy quiero dejar de ser yo y ser aquella con quien soñaron tus ojos cuando me miraron lentamente y por horas confusas quisieron elegirme a mi, quisieron quiza ver algo que no estaba porque nunca he sido para ti, y tu nunca has sido para mi, y no, no juramos nada aquella noche olvidada, ni nos dimos un te quiero...solo era un dolor inquieto.

Un dolor que une y destroza. Une en belleza y luego destroza en discordia.

Y hoy quiero dejar de hablar de ti, asi como asi, porque no eres nadie, no eres nada mas que una mente inventada con un cuerpo real.

Asi que hoy hablaré de mi, de lo que quiero llegar a ser y contarle al mundo aquello que odio. Odio odiarme, nadie me dio las pautas para no hacerlo, y no se pararlo.

Hoy quiero aprender a volar y no cansarme, para no aterrizar. Quiero saber decir que NO a todo aquello que me hiere y sobre todo a no tener nunca un pensamiento más sobre eso mismo que estoy pensando ahora,si, eso , no hace falta aclararlo, simplemente es eso.

Y mañana? mañana que ? mañana volverá a ser HOY y me creeré que una nueva luz iuminará el camino hacia una nueva vida, pero será una cruel mentira. Intentar dejar atrás lo que ha costado conseguir en 16 años es imposible... y triste. Y lloraré por el pasado, pero prefiero eso antes que llorar sin recuerdos.

Sí, podrás notar que me llevo la contraria constantemente, ahora pienso esto, luego pensaré lo otro, pero así soy : intrincada, revuelta, un lio de emociones y pensamientos que solo calma un dulce beso.

Hoy quiero vivir, pero sin besos. Quiero lios, pensamientos. Quiero llegar a ser feliz con mis problemas, reirme de lo dificil y tener fe en lo que venga.

Porque hoy es mi día, y lo tengo para soñar, para vivir, para llevarme la contraria mil veces porque sí, para llorar riendo, para reir llorando y para dedicarle una sonrisa a esa persona que no debería, pero aun asi me sentiré bien, porque llevandome la contraria soy yo misma, queriendo aquello y esto soy feliz, pensandote sin quererlo me hace sonreir,y llorar ? quiza sí, que mas da.

Hoy es mi día, y no haré nada que no haya hecho siempre, pero soy feliz, porque es mi día...

Quién

¿Quién me manda a mí a encontrarle defectos a lo perfecto y buscar un remedio imperfecto que parecía perfecto?

Mis actualizaciones (:

Hola (:

Hola, aquí encontraran todo lo que he escrito :)

Contador de visitas.